(8 de Diciembre, Confitería "El Ruedo" -Córdoba-Argentina)
Una joven pareja ocupa una de las mesas debajo de unos añejos jacarandáes de una antigua confitería que ya es parte del mural urbano ,de la ciudad.
Tantas historias se han tejido sobre sus mesas entre cafés , jugos de frutas, cervezas y gaseosas como hilos entretejen sus cuidados manteles.
Y siempre, uno de estos jacarandáes de frondoso follaje adornado de racimos celestes, es testigo obligado de retazos de historia de ocasionales ocupantes de una mesa cercana.
Aveces con hastío los escucha agradeciendo llevar en sus venas sólo savia ¡sabia! ...
Risas voces rumores y bullicios, llegan atenuados hacia ellos... Él cabellos dorados vistiendo de azul, la mujer :piel dorada vestida de blanco.
Primer encuentro.
Gestos controlados, medidos, algo rígidos, acartonados, pero a través de éstos se percibe atracción mutua.
Él tiene la mirada clavada en ella. Ella habla y habla rehuyéndole los ojos sabiendo que no la escucha .Y...ni ella misma sabe de lo que habla...
Imperceptiblemente y por azar él, le roza la mano y ése contacto los golpea como un rayo.
Una llamarada sube por los muslos y enciende los vientres. Nada cambia en sus posturas.
Sólo ella , ahora guerrera, le clava la mirada.
El camarero sonriente se acerca con la bandeja ofreciendo bebidas. (ellos no lo ven) Él tarareando un tango, se aleja al no obtener respuesta.
La mujer levanta su vaso despegando sus carnosos labios y desde el otro lado de la mesa él , adivina la tibieza de su aliento, imagina su lengua descubriendo la de ella.
La llamarada se convierte en lava de volcán que presiona por escapar.
Ella corriendo el riesgo de ahogarse en los ojos celestes de él ,lo mira desafiante sintiendo burbujas en su cuerpo ¿o es que se ahoga de verdad?
Nada demuestra la turbación de ellos a su alrededor , todo continúa con decoro, en silencio.
En cambio... ellos son aturdidos por una explosión de deseos ,una gran marejada en sus cuerpos.
Fuerzas primitivas , ancestrales, se han desencadenado :tambores y jadeos de danzas, cuerpos brillantes desnudos . Imágenes que se confunden con el calor y olor del otro; las texturas de la piel...aún desconocidas.
Caricias nuevas que inventarán sólo para ellos.
Ya no se miran , están cada vez más turbados , como si el deseo que crece estuviese a la vista de todos.
Ella ahora le mira las manos...prometen caricias.
Él le mira su escote, imaginando sus dedos delineando los senos que la blanca tela dibuja.
Coinciden los ojos... miradas cruzadas que al pasar se besan.
Volcán y maremoto; lava y humedad; él, ella y la necesidad imperiosa de que aquella danza de deseos se prolongue hasta que cada poro de sus cuerpos y cada visión de sus almas alcance el límite de lo soportable.
Ella, él y el deseo compartido de estar, el uno en el otro.
Risas, voces, rumores y bullicios, continúan. Nada del exterior los perturba.
Sólo es testigo de éstos deseos desatados, el azulino y añejo Jacarandá que inclina celosamente sus ramas hacia ellos.
Luna
nota: Cualquier semejanza con la realidad, no es, pura coincidencia.
Copyright ©2004,por Daniela Floridia .Reservados todos los derechos de autoR

otra vez te llevas los aplausos
me encanta tu estilo, hay alguna manera de leer tus escritos anteriores? hay algúna lista de ellos, antología o cosa parecida?
clap clap clap clap!
Muy buen post, en verdad que sì mujer.
Te has ganado......un sticker de una carita feliz =).
Kisses mujer de los labios sensuales
Buen relato dany, especialmente donde dice que el asemejarse a la realidad ,no es coincidencia.
Bravo!
Anto
Gracias amigos, por estar siempre allí opinando y en definitiva ..."estando".
Música...en "yoescribo.com" estan todos mis escritos.
Abrazote
Daniela
Gracias!.