A J.

Naufragamos juntos en la noche acariciando su piélago de toro oscuro, desmenuzando sombras entre los dedos .
Nos abandonamos a la intensidad deseada, presencia coincidente, deletreando entre dientes el nombre del otro.
No buscamos poesías, sino lo arcano: el enigmático arrullo desenfrenado de piel sobre piel.
Mezclamos olores con lentos mordiscos; desterrando el parco pudor asentado en ésos días sin huellas, donde vivíamos abandonados al desamor...
¡Y me siento!
lamiendo el aire de tus poros, sensación que da lugar al ansia y el ansia a la tórrida tempestad de tu tensa carne en mi vientre...
¡Y te siento!
nutriéndote sediento del lago oscuro y húmedo que flanquean mis piernas, velas desplegadas en movimiento ...
Finalmente tocamos la noche con las manos,
capturando el tiempo para reinventarlo,
uniendo la feliz coincidencia de necesitarnos.

Nayra /Daniela Floridia, 16 de Marzo de 2004

Poema presentado en La feria del Libro Buenos Aires 2005-editorial Dunken "Los rostros del poema" Elección David Liberman