enEl viento enredaba los cabellos de ambos, sin poder identificarse donde comenzaba el de uno y terminaba el del otro; lo mismo sucedía con los cuerpos, en cada envión de la motocicleta o cuando zigzagueaban por las estrechas y sinuosas calles de aire morisco y pisos empedrados que desembocaban pequeñas plazas pintorescas…
Lara, apenas lo tomaba de la cintura, pero sentía el calor que irradiaba la espalda de Juan José, cuando rozaban involuntariamente sus senos .
Él le iba señalando los lugares más destacables : la Viña , el mercado del Pópulo; el Pay-Pay convertido ahora en pub pero con millares de historias sobre sus baldozas gastadas por el tiempo. Ése había sido el primer lugar de Cádiz , en el cual los marineros al llegar a Tierra buscaban brazos y piernas , de mujeres que los rodearan de caricias, el lugar había sido remodelado pero respetando la fachada general.
El paseo en motocicleta , para Lara consistía en un “bonus track” que la vida le estaba brindando, le fascinaba sentir el aire gusto a mar sobre su rostro … allí : ¡ el mar!... ¡siempre estaba allí!
La presencia cálida de ése mar, cada vez mas oscuro por el atardecer bordeaba la mirada al girar alguna callejuela o pasadizo.Ella acercaba su cara para escuchar lo que él decía: conocer el lugar y su cultura con una persona originaria de Andalucía ; recorriendo pasadizos que ella, no podría descubrir ni hacerlo si estuviese sola .
El ánimo de ambos era radiante condimentado con carcajadas que florecían de ambos, que compartían un idioma pero no los dialectos…y donde debían traducirse más de la cuenta ,lo que querían decirse.
Las miradas no necesitaban traducirse …a la segunda tarde que estaban juntos .
El día anterior ella recorrió las iglesias de San Antonio, San Lorenzo y San Francisco , no porque estuviese realizando un vía crucis ni pidiendo “perdón “ por adelantado, sino que la arquitectura e historia le interesaban de sobremanera.
Al concluir y ser testigo de una boda andaluza , se sentó en una confitería de la vistosa calle Columela, decidió llamarlo ,fue al teléfono del lugar dejó sonar el móvil de Juanjo y al no reponder cortó la comunicación, regresando a su jugo de naranjas, que la esperaban en la mesa.
Con asombro sientió que el teléfono público sonaba y la camarera lo atendía.Eso en Argentina jamás pasaba!
Al momento la joven camarera se acerca y le dice : ¿ Usted es Lara? Ella sorprendida la mira y agrega :
- la llaman por teléfono.
- ¿ A mi???
-
Juanjo estaba del otro lado de la línea. Los números quedan registrados en los móviles, aún de los teléfonos públicos .
El había imaginado que podía ser la “guiri” como le dicen a los extranjeros, y la había llamado para encontrarse luego.
Desde esa noche habían hablado mucho, mucho.
Juanjo era dueño de un restaurante con mucha historia en la zona del mercado , el mismo había sido de un tío y luego de su padre.
Conocerlo fue una delicia para Lara. Todo el mobiliario era de un exquisito gusto con manteles blancos que le daban un toque distinguido.Las altas paredes tenían miles de fotografías , la mayoría color sepia, donde pescadores de todas las épocas mostraban orgullosos la cosecha del mar.
Un gran letrero decía : “ AQUÍ VIVE UN VERDADERO PESCADOR, DEL MAR Y DE LA VIDA”.
Ella lo leyó irónicamente en voz alta pero él ,con rostro sobrio le explicó que no andaba pescando gente.
- Te ví me gustaste , y por eso me acerqué.. le explicó serio . ..
No tenía ambiciones en su vida , solo mantenerse física y psíquicamente bien, cuestión que lograba ampliamente ya que sus 44 años ni se sugerían.
Hacía gym a diario tenía un cuerpo tonificado sin ser marcado. La piel bronceada que le brindaba la pesca, enmarcaba unos ojos celestes y cabello castaño oscuro ,mas largo que lo normal.
“Mi cuerpo es pescao y yogurt “ decía con vehemencia ya que así se alimentaba.
Lara no entendía cuando él le explicaba que no tenía interés en conocer otros países , otros lugares; aunque contara ampliamente con los recursos para hacerlo. Nunca había salido de su ciudad .
Él era feliz así, en “Cádi” con su restaurante que abría solo para contingentes de turistas que les llevaban los hoteles con previo acuerdo.
Su vida sentimental consistía en un par de relaciones cortas donde la convivencia no había triunfado llegando a la conclusión , que además de hacer el amor , su placer todo : pasaba por la tarde, cuando invariablemente se hacía a la mar a pescar sentir y sentirse …
Nunca podría estar en otro lugar donde la visión del mar se borrara…Él hablaba con vehemencia y ella sentada a unos metros no podía dejar de admirarlo por la simpleza que emanaba y porque ella era la antítesis ,de ese hombre pez. Siempre había más para ella, más para explorar, sentir, caminar.
Líneas invisibles para traspasar en distintos ritmos …Siempre.
Juan José le había prometido cocinarle en su casay hacia allí se dirigían...
EPISODIO IV
Dejaron la moto, ella descendió y el volvió a mirarle y decirle lo linda que estaba; un conjunto de lino color salmón la cubría haciendo resaltar la piel dorada y el cabello rubio; ella se le río en el cuello dándole un beso mientras le agradecía el cumplido.
Lara no quería demostrar en realidad que estaba nerviosa como una quinceañera, aunque él se había mostrado amable en todo momento , sin insinuarle nada …
Subieron al departamento amplio y acomodado como la mayoría de los departamentos de hombres solteros .Luego de enseñarle el lugar se dirigió a la pequeña cocina y sacó de la heladera “dos bichos” que estaban vestidos del miso color de Lara, él le explicaba mientras a ella parecían salirsele los ojos de las cuencas que eran carabineros o también se le llamaban “ chorizos de mar “…
para ella eran unas súper langostas que cubrían un plato por entero ,cada una.
Juan José se reía de las expresionesque hacía Lara pormientras asumiendo su papel de gran chef ,descorchaba un vino tinto , le brindándole una copa con el característico ¡salud! Y doble choque de cristales.
Mientras sorbían el vino guindado él carraspeó diciendo :
-mmm delicioso como tú..
Comienza a preparar una sarten, ella pregunta que le pondrá cómo se cocinan y el le responde sin alardes :
- Solo un poco de sal y luego ‘na.
- ¿nada más?
- No, no necesitan nada mas ..se hacen a su amor.
La frase fue dicha al pasar , ella una vez más se siente asombrada por este hombre sencillo e inteligente a la vez .
No ignora que la sutileza de sus actos están abriendo una grieta en el tiempo, en ésta ocasión ,donde un hombre y una mujer se encuentran se disfrutan en compañía ,sin tocarse y a la vez, dando lugar a que allí se construya sentido, se fabrique mundo de sólo dos...
Daniela Floridia